Creación de un cultivo colectivo III


     En este número seguimos con las indicaciones a seguir para la creación de un proyecto de cultivo colectivo, en nuestra asociación o club de catadores o usuarios. Brevemente repetir que en el pasado número, expusimos una serie de condiciones internas en las que se ha enmarcar la actividad colectiva citada.
     Las condiciones internas se reflejan en un documento que desarrolla los Estatutos y regula el proyecto en concreto. Han de ser aprobadas por el colectivo en una reunión previa, además de posteriormente conocidas por todos los integrantes del proyecto, firmando haberlo recibido junto con la hoja de inscripción.

Ejecución del Proyecto de Cultivo Colectivo.
     Una vez aprobadas las condiciones internas, estas ya abren las puertas dentro del grupo asociativo a realizar el proyecto del cultivo colectivo. Lo primero de todo, los participantes deberán solicitar la admisión como socios en el proyecto. Esta solicitud, ha de contener también determinados requisitos; como son el hecho de manifestar una firma voluntaria, que se hayan leído y firmado una serie de documentos, donde queden fijados la aceptación de la normativa interna y ante todo la manifestación de ser consumidor de cannabis. También las condiciones indicadas en este número y el anterior. Por último que se indique la cantidad exacta que se solicita del proyecto y proporción a la cual se quiere participar en el mismo.
     Aparte de estos requisitos que vienen a materializar los límites establecidos por las Sentencias de los Tribunales de Justicia que hablan del consumo compartido, se pueden añadir alguno más, a partir de las condiciones que cada asociación considere que deben ser las reglas que presidan cada proyecto. Estas condiciones, más específicas, pueden estrechar más los márgenes de acople con las citadas teorías jurisprudenciales, como puede ser el caso de la condición 22 de las expuestas en este artículo, que requiere una vinculación previa a la asociación para poder participar, que no sea por tanto una decisión precipitada por la posibilidad de conseguir cannabis.
     Ahora bien, una vez firmado, debe de quedar claro en el grupo asociativo cual va a ser la forma de llevar a la práctica este proyecto, que lógicamente habrá ido siendo elaborado intelectualmente antes. Una cuestión que se ha de tener en cuenta de forma fundamental es que el proyecto aunque sea colectivo, deberá realizarse dentro de determinados ámbitos de privacidad y discreción para que sea viable. Una formula es la utilizada por algunas asociaciones, distinguiendo entre socios que se involucran en el desarrollo del mismo y otros que simplemente aportan su cuota. La elegida en Alacanabis es la de crear un grupo de trabajo flexible entre los componentes de la directiva, encargado de todos los pormenores del proyecto para llevarlo a la práctica. En el fondo, ambos opciones son muy parecidas y tienen el mismo sentido.
     Aquí finalizamos nuestra serie de artículos dedicados a la creación de un proyecto de cultivo colectivo que espero que hallan sido de vuestro interés, pero sobretodo que hallan servido para animaros para la creación del vuestro propio. 

Extraído vía: softsecrets.nl  
Artículo de Hector Brotons publicado en el número 6 del 2007


» Creación de un cultivo colectivo IV

0 Cannacomentarios:

Sin comentarios

¿Qué es un Club Social de Cánnabis? ( CSC )

Ir Arriba